miércoles, 13 de abril de 2011
Silencio
Callarán hasta las ramas de los sauces
que rodean la que fue nuestra casa.
Las hojas del otoño
caerán mudas en noviembres infinitos
y su caída
será lluvia silenciosa
teñida de ocres y amarillos.
El viento será cómplice
de este crimen pasional de otoño
y a partir de entonces
entre tu bosque y el mío
un desierto mudo
crecerá como enredadera eterna.
Las palabas entre nosotros
serán recluídas en la libertad que nos prestamos
y una vez nos abandonemos
no habrá tortura
ni garrote vil
que fuerce una queja
ni siquiera un crujido de lamento
capaz de despertar este silencio de desierto
y esta distancia planetaria.
miércoles, 30 de marzo de 2011
Poeta en el exilio
Después de una revisión exhaustiva
de cuentas y obligaciones del estado
el poeta
contra todo pronóstico
ha perdido la locura
y se ha vuelto cuerdo.
Del rizo de su melena
ya no crecen rosas de nostalgia
ni margaritas de miel
tan solo tareas y rutinas
descritas con absoluta rigidez
en una agenda multiusos.
En su cuaderno de una raya
ya no hay escritos de silencios
ni memorándum de abandonos
ni descripciones exactas
acerca del vuelo efímero
de la mariposa de los olmos
En su lugar
balances y gráficos
con líneas de colores fluorescentes
han dado un golpe de estado al verso
que escapó despavorido
ante tanta sensatez dictatorial
Los calendarios ocres
la balada manuscrita
la melancolía amarillenta
la protesta
la lírica
todas
después de haber sido torturadas
han sido llevadas al exilio.
El poeta
ya no es poeta
y la calle libertad
ha quedado vacía.
martes, 22 de marzo de 2011
Huelga

Hoy no puedo fabricar palabras
hoy, tristemente
he de secarme cerca de la fuente
y cristalizarme en un pestañeo de primavera
Te quiero tanto como te odio
pero he de callar
ser parte del silencio absurdo
sin perder la vista al vuelo del abejorro.
Abandonaré los escritos
en tanto te vea seguir
golpeándote en los cristales
mientras te sigo odiando por ser débil
y queriéndote tanto
por ser débil.
Esta fábrica de palabras
ha de parar de forma indefinida.
Declaro una huelga a las verdades
y de momento
no hay sindicato
con el que pueda llegar a un acuerdo.
viernes, 11 de marzo de 2011
Relativo
Lejos de las estrellas
cerca del cielo.
Lejos de la caricia nocturna
cerca del beso olvidado.
Lejos del caudal del río
cerca de la plaza que ríe.
Lejos acaso del llanto
cerca acaso de la calma.
Lejos de la tierra eterna
cerca de la arena cálida.
Lejos de sus manos
cerca de su aliento.
Lejos de sus miradas
cerca de sus voces.
Lejos de ti.
Cerca de ti.
cerca del cielo.
Lejos de la caricia nocturna
cerca del beso olvidado.
Lejos del caudal del río
cerca de la plaza que ríe.
Lejos acaso del llanto
cerca acaso de la calma.
Lejos de la tierra eterna
cerca de la arena cálida.
Lejos de sus manos
cerca de su aliento.
Lejos de sus miradas
cerca de sus voces.
Lejos de ti.
Cerca de ti.
miércoles, 23 de febrero de 2011
A un gato
No son más silenciosos los espejos
...ni más furtiva el alba aventurera;
eres, bajo la luna, esa pantera
que nos es dado divisar de lejos.
Por obra indescifrable de un decreto
divino, te buscamos vanamente;
más remoto que el Ganges y el poniente,
tuya es la soledad, tuyo el secreto.
Tu lomo condesciende a la morosa
caricia de mi mano. Has admitido,
desde esa eternidad que ya es olvido,
el amor de la mano recelosa.
En otro tiempo estás. Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño
martes, 4 de enero de 2011
Testamento 2010
En este año
ya moribundo
hago un testamento
de las cosas que me trajo
y de las que me desprendo
No es original
este legado de pasados
pero no por ello
dejan de ser mis cosas
ni dejan de ser pasado
Dejo el manual de buenas conductas
para los que vengan a necesitar
el saber estar en cualquier sitio
ya me gané yo mi sitio
a fuerza de estar donde debo.
Dejo mis ataques de soledad repentina
las sonrisas de medio lado
y la emisora de radio de voces tristes
El cepillo de dientes ensangrentado
el teclado de letras borradas
y el disco duro repleto
de archivos inútiles de otro tiempo.
Apunto en este testamento
más de una tristeza absurda
varios sentimientos de culpa
y así como cien dudas
pendiente de que el tiempo
termine resolviendo
Me quedo sin embargo
para este año que empieza
este lustro que viene
esta vida pendiente
con el recuerdo imborrable
de los que ya no están
ni conmigo ni con nadie
con los que ya no están
sólo conmigo
con los que estuvieron
solo un momento
y se quedaron para siempre
y por supuesto
con los que están
y son una prolongación
de mi misma.
Agradezco a Benedetti
su testamento de miércoles
sus ánimos involuntarios
y las palmaditas transparentes
que ha dado en mi espalda
para que inventaríe
esta retahíla de abandonos
ya moribundo
hago un testamento
de las cosas que me trajo
y de las que me desprendo
No es original
este legado de pasados
pero no por ello
dejan de ser mis cosas
ni dejan de ser pasado
Dejo el manual de buenas conductas
para los que vengan a necesitar
el saber estar en cualquier sitio
ya me gané yo mi sitio
a fuerza de estar donde debo.
Dejo mis ataques de soledad repentina
las sonrisas de medio lado
y la emisora de radio de voces tristes
El cepillo de dientes ensangrentado
el teclado de letras borradas
y el disco duro repleto
de archivos inútiles de otro tiempo.
Apunto en este testamento
más de una tristeza absurda
varios sentimientos de culpa
y así como cien dudas
pendiente de que el tiempo
termine resolviendo
Me quedo sin embargo
para este año que empieza
este lustro que viene
esta vida pendiente
con el recuerdo imborrable
de los que ya no están
ni conmigo ni con nadie
con los que ya no están
sólo conmigo
con los que estuvieron
solo un momento
y se quedaron para siempre
y por supuesto
con los que están
y son una prolongación
de mi misma.
Agradezco a Benedetti
su testamento de miércoles
sus ánimos involuntarios
y las palmaditas transparentes
que ha dado en mi espalda
para que inventaríe
esta retahíla de abandonos
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Mis delirios,
Reflexiones
martes, 14 de diciembre de 2010
Perdido en lluvia
Y el hombre se perdió en la lluvia.
Se escapó por la acequia
del medio de la calle
el lamento
pobre
de sus versos
Se perdió el beso
mojado de lluvia
en un chaparrón
repentino
de explicaciones huecas
El hombre se perdió en la lluvia.
Murió el hombre
fusilado
contra la pared
del cementerio de poetas.
Cedió la montaña
se arrancaron los árboles
y quedó hundido el hombre
en un lodo espeso
de evidencias.
Y después de la lluvia
y contra todo pronóstico
el sol
ya no salió nunca.
Fue una tormenta
de olvido aquella
llovió tanto
que su corazón
quedó inundado
y se convirtió en pecera.
Se perdió en la lluvia el hombre
y ya no volvió a escribir de ella.
Se escapó por la acequia
del medio de la calle
el lamento
pobre
de sus versos
Se perdió el beso
mojado de lluvia
en un chaparrón
repentino
de explicaciones huecas
El hombre se perdió en la lluvia.
Murió el hombre
fusilado
contra la pared
del cementerio de poetas.
Cedió la montaña
se arrancaron los árboles
y quedó hundido el hombre
en un lodo espeso
de evidencias.
Y después de la lluvia
y contra todo pronóstico
el sol
ya no salió nunca.
Fue una tormenta
de olvido aquella
llovió tanto
que su corazón
quedó inundado
y se convirtió en pecera.
Se perdió en la lluvia el hombre
y ya no volvió a escribir de ella.
viernes, 3 de diciembre de 2010
El jardín
Tengo un jardín en mi ventana.
Tengo cinco macetas
llenas de tierra de otro mundo
con sustrato de recuerdos
en el que crecen flores de futuro.
Cada mañana
me preocupo de regar mis flores
y ellas me sonríen agradecidas
abriendo sus pétalos de mariposa.
Tengo una regadera roja
que relleno de lluvias pasajeras
con las que mojo sus tristezas
y así
van creciendo con raíces de roble
y tallos de alambre
Tengo un jardín en mi ventana
pendiente de ser transplantado
a la tierra que terminará llamándome
y a la que yo serviré de abono
jueves, 18 de noviembre de 2010
... el amor de los mayores
... Entonces, no se sentían ya como novios recientes, y menos como amantes tardíos. Era como si se hubieran saltado el arduo calvario de la vida conyugal, y hubiera ido sin más vueltas al grano del amor. Transcurrían en silencio, más allá de las trampas de la pasión, más allá de las burlas brutales de las ilusiones y los espejismos de los desengaños: más allá del amor. Pues habían vivido juntos lo bastante para darse cuenta de que el amor era el amor en cualquier tiempo y en cualquier parte, pero tanto más denso cuanto más cerca de la muerte.
Fragmento de "El amor en los tiempos del cólera" (G.G.Márquez)
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Amor,
En pocas palabras,
Voces ajenas
jueves, 4 de noviembre de 2010
Rayuela
Y en la noche
un soplo de voz
me llega por debajo
de la almohada
Un juego infantil
entre sus manos
un dibujo a tiza
pintado en el suelo
una figura geométrica
tirada en el piso
y entretanto
en algún lugar
de la línea blanca
que va pintando
el ronroneo
de la lectura
me quedo dormida
en una calle de París.
un soplo de voz
me llega por debajo
de la almohada
Un juego infantil
entre sus manos
un dibujo a tiza
pintado en el suelo
una figura geométrica
tirada en el piso
y entretanto
en algún lugar
de la línea blanca
que va pintando
el ronroneo
de la lectura
me quedo dormida
en una calle de París.
domingo, 24 de octubre de 2010
Ladrones de la juventud
(Artículo sobre la Juventud de los años cuarenta en España)
Es dudoso que a los jóvenes de cualquier época les haya interesado alguna vez saber algo de los jóvenes de épocas remotas, sobre los años mozos de sus mayores. Todo lo más, hojean con indiferencia el albúm de viejas fotografías, sobre las que ya, adelantos de la ciencia, el tiempo no se pone amarillo.
Cuando era yo el joven que contemplaba las fotos de mis padres y de mis abuelos, aquellas modas arcaicas – nada menos que de diez o veinte años antes-, me hacían reír.
Mucho tiene que haber cambiado las cosas para que existan hoy muchachos cuya curiosidad las incite a enterarse de lo que nos ocurría a nosotros cuando éramos como ellos. Pero aceptando el supuesto de que a algunos les interese saber cómo nos abrimos a la vida o la vida se abrió para nosotros en los años de la postguerra, me atrevo a pedir, que por favor, hagan un gran esfuerzo intelectual; que recurran también a la fantasía, a la imaginación.
Imagínense a unos jóvenes- como jóvenes, en edad militar – que acaban de terminar una guerra disparatada y salvaje y empezar otra que llegará a ser mundial y que, por civilizadísima, acabará siendo devastadora.
Imagínenselos sin movida, sin televisión, sin pantalones vaqueros, sin barbas, sin navajas, sin poder utilizar el coche de papá ni tener el propio, sin motos, sin chicas en su pandilla, sin chicos en la pandilla de ellas, sin top-less, sin cámaras de fotos, sin drogas mayores ni menores, sin música rock, sin voto, sin vídeo, sin apartamento, ni sótano, ni buhardilla pintoresca, sin almohadones por los suelos ni posters en las paredes, sin nevera, ni coca-cola, sin comics, sin ordenadores, sin juegos electrónicos, sin guitarras eléctricas, sin llave del portal, sin hamburguesas, sin discotecas, sin bares de copas, sin noche, sin viajes, sin dinero.
¿En qué tiempo remotísimo y olvidado pudieron existir esos jóvenes? ¿Cuántos siglos antes del primer día de la creación? ¿Y dónde vivieron, si era vivir lo que hacían? ¿En qué remotísima galaxia?. No hay que exagerar. Por sorprenderme que parezca, existieron –existimos- , en los años cuarenta, hace muy poco tiempo, y aunque no tuvieron nada de lo que acabamos de enumerar, gozaban a veces de la vida, de su amanecer, y en los cielos oscuros vislumbraban relámpagos de esperanza. Porque, como dijo alguien “el hombre es tan admirable que, a pesar de todo, consigue ser feliz de vez en cuando”.
No vivieron en una galaxia desconocida ni en tiempos anteriores al mundo, y algo tuvieron, tuvieron mucho, tuvieron muchas cosas con las que, insensiblemente, fueron formando, para el recuerdo, el divino tesoro de la juventud.
Teníamos los jóvenes de entonces para nuestra formación de ciudadanos, cuarteles, Frente de Juventudes, servicio militar de tres años – para algunos amigos míos fue de más de seis-, División Azul, milicia universitaria, Formación de Espíritu Nacional, servicio social femenino (excepto para las putas y las actrices).
Para nuestra vida íntima teníamos familias que nos protegían y nos regañaban, amigos, novios formales con entrada en casa y petición de mano, confesor en muchos casos (para los muy de derechas era “director espiritual”), parientes en la cárcel o en el exilio.
Para la cultura teníamos algunos libros, censura, libros argentinos de contrabando, censura, claqué en los teatros, censura, colegios de curas, universidades casi sin catedráticos.
Para alimentarnos y protegernos de las inclemencias del tiempo teníamos unas gabardinas con grandes bolsillos en los que llevábamos higos secos y castañas pilongas; teníamos también boniatos, extraperlo, Auxilio Social, pipas de girasol y cartilla de racionamiento. Y teníamos lo más necesario para comer: HAMBRE.
Para entretenernos y para la vida en general teníamos muchas más cosas: misas, procesiones, verbenas en las calles y a la orilla del río, paseos interminables poblados de confidencias, mujeres hermosísimas para mirar – estallantes de primavera, vestidas de negro en Jueves Santo-, libros de las razas humanas para ver desnudos, travesías, fútbol, metro, urinarios, hambre, bodas y bautizos, dominó, mus, brisca y tute, panderetas, espectáculos de revista española muy picantes, censura, cafés para pasarse las horas muertas ante una sola consumición, hambre, casas de putas (con prostitución sólo femenina), cartilla para el racionamiento del tabaco, ladillas, sífilis, purgaciones, blenorragia, trajes de chaqueta (aunque fuera sólo uno) con su corbata y sus cuellos postizos para ahorrar lavados, serenos, piojo verde (o sea tifus exantamático, lo que llaman tifus de la guerra), medias de cristal si se conocía a alguien que viajase a Lisboa, fútbol, avitaminosis, foruncolosis, radio, Boby Delané, folclore, hambre, películas americanas, censura, películas españolas, censura, huchas con cabezas de negros, chinos indios para las misiones, multas por acariciar, oposiciones, hambre, salvoconductos para viajar dentro de España, jazz, “La Codorniz”, “Marca”, fijador para el pelo, hambre, brillantina.
Y sucedáneos, muchos sucedáneos, incontables sucedáneos, algunos de los cuales llegaron a causar el asombro de países extranjeros. Sucedáneos del café, del azúcar, de la lana, del algodón, de la goma arábiga, de los huevos fritos, de las suelas, de la paz, de la convivencia, del orden, de la vida. (Iba a haber puesto también “de la libertad”, pero no habría sido cierto, puesto que no se inventó ningún sucedáneo).
Hubo en aquellos tiempos otros jóvenes, muy pocos, escasísimos, que tenían criados y automóviles y fincas y caballos y calcetines de seda natural para el smoking y amantes del postín y parientes en el partido y en los ministerios, pero de esos yo conocía a muchísimos menos.
.....
En la batalla de Skerewsbury, corría el año 1403, los dos Enriques, Heissporn, hijo del conde Northtumberland, y el Príncipe de Gales, combaten cuerpo a cuerpo. La espada del Príncipe taspasa el pecho de Heissporn, y ése exclama en su agonía, con verbo poético que le presta Shakespeare:
-¡Oh, Enrique, me has robado mi juventud!.
Quizá sólo la muerte puede robarle a un hombre la juventud, pero la perspectiva de los años nos hace a veces pensar que nuestra juventud puede haber tenido otros ladrones.
Fernando Fernán Gómez, actor y escritor (1921-2007)
En la foto: Marcelino Mogrovejo
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Reflexiones,
Voces ajenas
jueves, 14 de octubre de 2010
En sueños
Si algún día
casi de forma obligatoria
has de recordarme
y mi aroma te escala
hasta el embozo
de la sábana
que cubre tu barbilla,
muerde una galleta de canela
y recuérdame
viajando en sueños
a las montañas del Tíbet.
Si algún día
no te queda más remedio
que pronunciar mi nombre
y así recordarme,
roba la sonrisa de cualquiera
y dibújame en una servilleta
en forma de garabato
y borrón y cuenta nueva.
Y si un día
quieres volver a verme
búscame entre las páginas
del libro ajado
que portas en tu mochila
me encontrarás prendida
de un verbo nostálgico
o haciendo equilibrismo
sobre el renglón torcido
de la carta que no llegaste a terminar.
casi de forma obligatoria
has de recordarme
y mi aroma te escala
hasta el embozo
de la sábana
que cubre tu barbilla,
muerde una galleta de canela
y recuérdame
viajando en sueños
a las montañas del Tíbet.
Si algún día
no te queda más remedio
que pronunciar mi nombre
y así recordarme,
roba la sonrisa de cualquiera
y dibújame en una servilleta
en forma de garabato
y borrón y cuenta nueva.
Y si un día
quieres volver a verme
búscame entre las páginas
del libro ajado
que portas en tu mochila
me encontrarás prendida
de un verbo nostálgico
o haciendo equilibrismo
sobre el renglón torcido
de la carta que no llegaste a terminar.
martes, 21 de septiembre de 2010
Mi credo
en el instante
en la décima de segundo
en el que todo se torna claro y simple.
Creo en la libertad de las voces
en la fuerza de un gesto breve
en la grandeza de la mirada
del ciego que cruza la calle olvido.
Creo en el aire que respiro
así como dieciocho veces por minuto.
en la huella fosilizada
que algunos abrazos me dejaron.
y en el tatuaje beso
de los amores que se fueron
Creo en la huida sanadora
En la palabra llave
En la rebeldía de los cuadernos
En el futuro
En la solución
miércoles, 8 de septiembre de 2010
Dame
Dame en la mano abierta
un pedazo de frase que piensas
si acaso una sílaba
un pétalo marchito caído
una migaja del corazón que sustentas
una dulce caricia
con la punta del dedo índice
que alimente este cuerpo desvalido
escuálido y moribundo.
Dame una limosna
en esta mano abierta
trae a mi crepúsculo vagabundo
un techo que me quite del frío
una bocanada de aliento
que despegue las pestañas
de estos ojos desiertos.
Dame en esta mano abierta
un trocito de futuro
un pedazo de teja
una ramita de junco
lunes, 6 de septiembre de 2010
Estrellas
contaste las pecas de mi cuerpo
como quien cuenta las estrellas del cielo
una vía lactea de deseo
un amago de cordura
una quema de verdades
No había nada
salvo mi cuerpo
y un cielo oscuro.
lunes, 30 de agosto de 2010
Ya no
Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.
Idea Vilariño (1958)
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.
Idea Vilariño (1958)
jueves, 5 de agosto de 2010
Cosidas y pintadas.
Una revolución de versos
se ha levantado en mi cuaderno
un manifiesto de poesía
una pancarta delatadora
la defensa de la rima sin rima
la protesta del ritmo átono
el golpe del verso en forma de pintada.
Y a fuerza de porra y pelotas de goma
querrán arrebatarnos nuestros cuadernos
repletitos de quejas y verdades
de palabras moribundas por falta de uso
de frases huérfanas de madres y padres.
La libertad será escrita en los cuadernos
unida por una coma
al pétalo de una flor roja.
La esperanza será dibujada con la zurda
y lucirá silueta en un cuadro
pintado a carboncillo negro.
La justicia quedará modelada a golpe de pulmón
y formará dunas en la arena del desierto
Estará sola, libre e incorrupta.
El arte saldrá de las galerías
y tendrá voces
La tuya
La mía
La cansada que ahora grita
sábado, 17 de julio de 2010
Tocarás tierra.
Tocarás tierra algún día
y la tierra se perfumará
de olor a primera lluvia de otoño
y recibirá los dedos que la escarben
y la arranquen raíces de nostalgia
Tocarás tierra con tacto de carne
y la tierra cambiará de forma
el lugar y el espacio será difuso
y un cometa centenario
atravesará la habitación que te habita
Tocarás tierra después del vuelo
y los planetas celebrarán en sus órbitas
el júbilo de verte regresar sano
cargadito de versos, libros de viajes
y bitácoras que describen rutas imposibles.
Tocarás tierra en mitad de la noche
cambiarás de postura
tu mano tropezará con ella
y allí hará nido, cobijo y escuela.
miércoles, 30 de junio de 2010
Limpieza
He de dejar el cuarto limpio
y libre de nostalgias.
Barreré el olor de tu cuerpo
colocaré el libro en el estante
sacaré brillo al espejo
hasta que borre el miedo de tu ausencia
Lavaré las sábanas
tenderé tu blancura a la mañana
y los pliegues de tu mirada
quedarán planchados para siempre.
Cambiaré las cortinas
para que la luz en las paredes
deje de traerme el tacto
que acariciaba mis despertares
Será poco lo que quede después de la limpieza
si acaso una caja de zapatos
repleta de palabras en susurros
y un collage de radiografías de recuerdos
guardado en el armario.
Y un adios
un adios dobladito en cuatro partes
en el que te cuento que te esperé
que te esperé mucho sin tocar nada.
Pero mañana tengo visita
y no te quiero conmigo.
martes, 22 de junio de 2010
Separata
El ritmo se me pierde
en la rima asonante de tu gesto.
Se me acaban las razones
si me enredo en el recuerdo
y me vacío en el agujero
que atraviesa las tapas de mi cuaderno.
Necesito quizá un par de palabras
la conjugación acertada de un verbo
una metafora distraída y certera
prendida en la punta del lapicero
para poder terminar de escribir
el verso en que entiendas que te quiero.
Pero guardo la libreta en el bolsillo
y te me quedas en la separata de mis miedos.
en la rima asonante de tu gesto.
Se me acaban las razones
si me enredo en el recuerdo
y me vacío en el agujero
que atraviesa las tapas de mi cuaderno.
Necesito quizá un par de palabras
la conjugación acertada de un verbo
una metafora distraída y certera
prendida en la punta del lapicero
para poder terminar de escribir
el verso en que entiendas que te quiero.
Pero guardo la libreta en el bolsillo
y te me quedas en la separata de mis miedos.
viernes, 18 de junio de 2010
Izquierda
Nosotros tenemos razón, la razón que asiste a quien propone que se construya un mundo mejor antes de que sea demasiado tarde, pero o no sabemos transmitir a los demás lo que es substantivo en nuestras ideas, o chocamos con un muro de desconfianzas, de prejuicios ideológicos o de clase que, si no logran paralizarnos completamente, acaban, en el peor de los casos, por suscitar en muchos de nosotros dudas, perplejidades, esas sí paralizadoras. Si el mundo alguna vez consigue a ser mejor, solo habrá sido por nosotros y con nosotros. Seamos más concientes y estemos orgullosos de nuestro papel en la Historia. Hay casos en que la humildad no es buena consejera. Que se pronuncie alto la palabra Izquierda. Para que se oiga y para que conste.
José Saramago.
Extraído de su blog: cuaderno.josesaramago.org
miércoles, 16 de junio de 2010
Casa y albergue.
Ha bastado con que tiraras
un poquito de la piel escamada
de mi hombro derecho
para que como una serpiente
halla mudado la piel de la duda
y goze desnuda de miedos.
El solo recorrer de tu gesto
por la curva de temor
que forma mi barbilla con mi cuello
ha barrido de forma inevitable
las huellas de la tortura del tiempo.
Y un beso
solo un beso en el hueco de mi clavícula
se ha instalado para siempre
construyendo casa y albergue
regalando primaveras que por mi cuello
suben melosas y discretas
enredando sus flores con mi melena.
un poquito de la piel escamada
de mi hombro derecho
para que como una serpiente
halla mudado la piel de la duda
y goze desnuda de miedos.
El solo recorrer de tu gesto
por la curva de temor
que forma mi barbilla con mi cuello
ha barrido de forma inevitable
las huellas de la tortura del tiempo.
Y un beso
solo un beso en el hueco de mi clavícula
se ha instalado para siempre
construyendo casa y albergue
regalando primaveras que por mi cuello
suben melosas y discretas
enredando sus flores con mi melena.
martes, 8 de junio de 2010
Palabras suspiro
Los gestos transparentes
se cuelan por debajo de la blusa
de algodón blanco.
Un roce de tu pestaña
un aliento de primavera
una caricia de verguenza
justo debajo del pecho.
Con tus dedos de tela
cubres la cicatriz deseo
el lamento ahogado
la húmeda candescencia
de mis palabras suspiro.
se cuelan por debajo de la blusa
de algodón blanco.
Un roce de tu pestaña
un aliento de primavera
una caricia de verguenza
justo debajo del pecho.
Con tus dedos de tela
cubres la cicatriz deseo
el lamento ahogado
la húmeda candescencia
de mis palabras suspiro.
miércoles, 2 de junio de 2010
Suerte
Llegué y abandoné mi cuerpo
en el manto verde
que parió la primavera
Quedé esperando quizá
que la hormiga roja
me contara el misterio de la constancia
que con su pequeño caminar
recorriera de forma lenta y segura
el camino que hay desde mi cuello
hasta el lóbulo de la oreja
Y allí, me susurrara el secreto de la paciencia.
Esperé a que un pétalo de margarita
hiciera un leve movimiento transparente
y volara y se quedara prendido
en la comisura de los labios.
Y que una gota de rocío
hiciera que despertara limpia
y desperezara este letargo de invierno
y al abrir los ojos
sonriera la suerte de tu presencia.
en el manto verde
que parió la primavera
Quedé esperando quizá
que la hormiga roja
me contara el misterio de la constancia
que con su pequeño caminar
recorriera de forma lenta y segura
el camino que hay desde mi cuello
hasta el lóbulo de la oreja
Y allí, me susurrara el secreto de la paciencia.
Esperé a que un pétalo de margarita
hiciera un leve movimiento transparente
y volara y se quedara prendido
en la comisura de los labios.
Y que una gota de rocío
hiciera que despertara limpia
y desperezara este letargo de invierno
y al abrir los ojos
sonriera la suerte de tu presencia.
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