miércoles, 23 de febrero de 2011

A un gato


No son más silenciosos los espejos
...ni más furtiva el alba aventurera;
eres, bajo la luna, esa pantera
que nos es dado divisar de lejos.

Por obra indescifrable de un decreto
divino, te buscamos vanamente;
más remoto que el Ganges y el poniente,
tuya es la soledad, tuyo el secreto.

Tu lomo condesciende a la morosa
caricia de mi mano. Has admitido,
desde esa eternidad que ya es olvido,
el amor de la mano recelosa.

En otro tiempo estás. Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño

Jose Luis Borges

martes, 4 de enero de 2011

Testamento 2010

En este año

ya moribundo
hago un testamento
de las cosas que me trajo
y de las que me desprendo

No es original
este legado de pasados
pero no por ello
dejan de ser mis cosas
ni dejan de ser pasado

Dejo el manual de buenas conductas
para los que vengan a necesitar
el saber estar en cualquier sitio
ya me gané yo mi sitio
a fuerza de estar donde debo.

Dejo mis ataques de soledad repentina
las sonrisas de medio lado
y la emisora de radio de voces tristes
El cepillo de dientes ensangrentado
el teclado de letras borradas
y el disco duro repleto
de archivos inútiles de otro tiempo.

Apunto en este testamento
más de una tristeza absurda
varios sentimientos de culpa
y así como cien dudas
pendiente de que el tiempo
termine resolviendo

Me quedo sin embargo
para este año que empieza
este lustro que viene
esta vida pendiente
con el recuerdo imborrable
de los que ya no están
ni conmigo ni con nadie
con los que ya no están
sólo conmigo
con los que estuvieron
solo un momento
y se quedaron para siempre
y por supuesto
con los que están
y son una prolongación
de mi misma.

Agradezco a Benedetti
su testamento de miércoles
sus ánimos involuntarios
y las palmaditas transparentes
que ha dado en mi espalda
para que inventaríe
esta retahíla de abandonos

martes, 14 de diciembre de 2010

Perdido en lluvia

Y el hombre se perdió en la lluvia.
Se escapó por la acequia
del medio de la calle
el lamento
pobre
de sus versos

Se perdió el beso
mojado de lluvia
en un chaparrón
repentino
de explicaciones huecas

El hombre se perdió en la lluvia.

Murió el hombre
fusilado
contra la pared
del cementerio de poetas.

Cedió la montaña
se arrancaron los árboles
y quedó hundido el hombre
en un lodo espeso
de evidencias.

Y después de la lluvia
y contra todo pronóstico
el sol
ya no salió nunca.

Fue una tormenta
de olvido aquella
llovió tanto
que su corazón
quedó inundado
y se convirtió en pecera.

Se perdió en la lluvia el hombre
y ya no volvió a escribir de ella.

viernes, 3 de diciembre de 2010

El jardín



Tengo un jardín en mi ventana.

Tengo cinco macetas
llenas de tierra de otro mundo
con sustrato de recuerdos
en el que crecen flores de futuro.
Cada mañana
me preocupo de regar mis flores
y ellas me sonríen agradecidas
abriendo sus pétalos de mariposa.
Tengo una regadera roja
que relleno de lluvias pasajeras
con las que mojo sus tristezas
y así
van creciendo con raíces de roble
y tallos de alambre

Tengo un jardín en mi ventana
pendiente de ser transplantado
a la tierra que terminará llamándome
y a la que yo serviré de abono

jueves, 18 de noviembre de 2010

... el amor de los mayores

... Entonces, no se sentían ya como novios recientes, y menos como amantes tardíos. Era como si se  hubieran saltado el arduo calvario de la vida conyugal, y hubiera ido sin más vueltas al grano del amor. Transcurrían en silencio, más allá de las trampas de la pasión, más allá de las burlas brutales de las ilusiones y los espejismos de los desengaños: más allá del amor. Pues habían vivido juntos lo bastante para darse cuenta de que el amor era el amor en cualquier tiempo y en cualquier parte, pero tanto más denso cuanto más cerca de la muerte.

Fragmento de "El amor en los tiempos del cólera" (G.G.Márquez)

jueves, 4 de noviembre de 2010

Rayuela

Y en la noche
un soplo de voz
me llega por debajo
de la almohada

Un juego infantil
entre sus manos
un dibujo a tiza
pintado en el suelo
una figura geométrica
tirada en el piso

y entretanto
en algún lugar
de la línea blanca
que va pintando
el ronroneo
de la lectura
me quedo dormida
en una calle de París.

domingo, 24 de octubre de 2010

Ladrones de la juventud


(Artículo sobre la Juventud de los años cuarenta en España)


Es dudoso que a los jóvenes de cualquier época les haya interesado alguna vez saber algo de los jóvenes de épocas remotas, sobre los años mozos de sus mayores. Todo lo más, hojean con indiferencia el albúm de viejas fotografías, sobre las que ya, adelantos de la ciencia, el tiempo no se pone amarillo.

Cuando era yo el joven que contemplaba las fotos de mis padres y de mis abuelos, aquellas modas arcaicas – nada menos que de diez o veinte años antes-, me hacían reír.

Mucho tiene que haber cambiado las cosas para que existan hoy muchachos cuya curiosidad las incite a enterarse de lo que nos ocurría a nosotros cuando éramos como ellos. Pero aceptando el supuesto de que a algunos les interese saber cómo nos abrimos a la vida o la vida se abrió para nosotros en los años de la postguerra, me atrevo a pedir, que por favor, hagan un gran esfuerzo intelectual; que recurran también a la fantasía, a la imaginación.

Imagínense a unos jóvenes- como jóvenes, en edad militar – que acaban de terminar una guerra disparatada y salvaje y empezar otra que llegará a ser mundial y que, por civilizadísima, acabará siendo devastadora.
Imagínenselos sin movida, sin televisión, sin pantalones vaqueros, sin barbas, sin navajas, sin poder utilizar el coche de papá ni tener el propio, sin motos, sin chicas en su pandilla, sin chicos en la pandilla de ellas, sin top-less, sin cámaras de fotos, sin drogas mayores ni menores, sin música rock, sin voto, sin vídeo, sin apartamento, ni sótano, ni buhardilla pintoresca, sin almohadones por los suelos ni posters en las paredes, sin nevera, ni coca-cola, sin comics, sin ordenadores, sin juegos electrónicos, sin guitarras eléctricas, sin llave del portal, sin hamburguesas, sin discotecas, sin bares de copas, sin noche, sin viajes, sin dinero.

¿En qué tiempo remotísimo y olvidado pudieron existir esos jóvenes? ¿Cuántos siglos antes del primer día de la creación? ¿Y dónde vivieron, si era vivir lo que hacían? ¿En qué remotísima galaxia?. No hay que exagerar. Por sorprenderme que parezca, existieron –existimos- , en los años cuarenta, hace muy poco tiempo, y aunque no tuvieron nada de lo que acabamos de enumerar, gozaban a veces de la vida, de su amanecer, y en los cielos oscuros vislumbraban relámpagos de esperanza. Porque, como dijo alguien “el hombre es tan admirable que, a pesar de todo, consigue ser feliz de vez en cuando”.

No vivieron en una galaxia desconocida ni en tiempos anteriores al mundo, y algo tuvieron, tuvieron mucho, tuvieron muchas cosas con las que, insensiblemente, fueron formando, para el recuerdo, el divino tesoro de la juventud.

Teníamos los jóvenes de entonces para nuestra formación de ciudadanos, cuarteles, Frente de Juventudes, servicio militar de tres años – para algunos amigos míos fue de más de seis-, División Azul, milicia universitaria, Formación de Espíritu Nacional, servicio social femenino (excepto para las putas y las actrices).

Para nuestra vida íntima teníamos familias que nos protegían y nos regañaban, amigos, novios formales con entrada en casa y petición de mano, confesor en muchos casos (para los muy de derechas era “director espiritual”), parientes en la cárcel o en el exilio.

Para la cultura teníamos algunos libros, censura, libros argentinos de contrabando, censura, claqué en los teatros, censura, colegios de curas, universidades casi sin catedráticos.

Para alimentarnos y protegernos de las inclemencias del tiempo teníamos unas gabardinas con grandes bolsillos en los que llevábamos higos secos y castañas pilongas; teníamos también boniatos, extraperlo, Auxilio Social, pipas de girasol y cartilla de racionamiento. Y teníamos lo más necesario para comer: HAMBRE.

Para entretenernos y para la vida en general teníamos muchas más cosas: misas, procesiones, verbenas en las calles y a la orilla del río, paseos interminables poblados de confidencias, mujeres hermosísimas para mirar – estallantes de primavera, vestidas de negro en Jueves Santo-, libros de las razas humanas para ver desnudos, travesías, fútbol, metro, urinarios, hambre, bodas y bautizos, dominó, mus, brisca y tute, panderetas, espectáculos de revista española muy picantes, censura, cafés para pasarse las horas muertas ante una sola consumición, hambre, casas de putas (con prostitución sólo femenina), cartilla para el racionamiento del tabaco, ladillas, sífilis, purgaciones, blenorragia, trajes de chaqueta (aunque fuera sólo uno) con su corbata y sus cuellos postizos para ahorrar lavados, serenos, piojo verde (o sea tifus exantamático, lo que llaman tifus de la guerra), medias de cristal si se conocía a alguien que viajase a Lisboa, fútbol, avitaminosis, foruncolosis, radio, Boby Delané, folclore, hambre, películas americanas, censura, películas españolas, censura, huchas con cabezas de negros, chinos indios para las misiones, multas por acariciar, oposiciones, hambre, salvoconductos para viajar dentro de España, jazz, “La Codorniz”, “Marca”, fijador para el pelo, hambre, brillantina.

Y sucedáneos, muchos sucedáneos, incontables sucedáneos, algunos de los cuales llegaron a causar el asombro de países extranjeros. Sucedáneos del café, del azúcar, de la lana, del algodón, de la goma arábiga, de los huevos fritos, de las suelas, de la paz, de la convivencia, del orden, de la vida. (Iba a haber puesto también “de la libertad”, pero no habría sido cierto, puesto que no se inventó ningún sucedáneo).

Hubo en aquellos tiempos otros jóvenes, muy pocos, escasísimos, que tenían criados y automóviles y fincas y caballos y calcetines de seda natural para el smoking y amantes del postín y parientes en el partido y en los ministerios, pero de esos yo conocía a muchísimos menos.
.....

En la batalla de Skerewsbury, corría el año 1403, los dos Enriques, Heissporn, hijo del conde Northtumberland, y el Príncipe de Gales, combaten cuerpo a cuerpo. La espada del Príncipe taspasa el pecho de Heissporn, y ése exclama en su agonía, con verbo poético que le presta Shakespeare:
          -¡Oh, Enrique, me has robado mi juventud!.

Quizá sólo la muerte puede robarle a un hombre la juventud, pero la perspectiva de los años nos hace a veces pensar que nuestra juventud puede haber tenido otros ladrones.

Fernando Fernán Gómez, actor y escritor (1921-2007)

En la foto: Marcelino Mogrovejo

jueves, 14 de octubre de 2010

En sueños

Si algún día
casi de forma obligatoria
has de recordarme
y mi aroma te escala
hasta el embozo
de la sábana
que cubre tu barbilla,
muerde una galleta de canela
y recuérdame
viajando en sueños
a las montañas del Tíbet.

Si algún día
no te queda más remedio
que pronunciar mi nombre
y así recordarme,
roba la sonrisa de cualquiera
y dibújame en una servilleta
en forma de garabato
y borrón y cuenta nueva.

Y si un día
quieres volver a verme
búscame entre las páginas
del libro ajado
que portas en tu mochila

me encontrarás prendida
de un verbo nostálgico
o haciendo equilibrismo
sobre el renglón torcido
de la carta que no llegaste a terminar.

martes, 21 de septiembre de 2010

Mi credo


Creo en el momento
en el instante
en la décima de segundo
en el que todo se torna claro y simple.

Creo en la libertad de las voces
en la fuerza de un gesto breve
en la grandeza de la mirada
del ciego que cruza la calle olvido.

Creo en el aire que respiro
así como dieciocho veces por minuto.
en la huella fosilizada
que algunos abrazos me dejaron.
y en el tatuaje beso
de los amores que se fueron

Creo en la huida sanadora
En la palabra llave
En la rebeldía de los cuadernos
En el futuro
En la solución

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Dame



Dame en la mano abierta
un pedazo de frase que piensas
si acaso una sílaba
un pétalo marchito caído
una migaja del corazón que sustentas
una dulce caricia
con la punta del dedo índice
que alimente este cuerpo desvalido
escuálido y moribundo.

Dame una limosna
en esta mano abierta
trae a mi crepúsculo vagabundo
un techo que me quite del frío
una bocanada de aliento
que despegue las pestañas
de estos ojos desiertos.

Dame en esta mano abierta
un trocito de futuro
un pedazo de teja
una ramita de junco


lunes, 6 de septiembre de 2010

Estrellas


Un día
contaste las pecas de mi cuerpo
como quien cuenta las estrellas del cielo
una vía lactea de deseo
un amago de cordura
una quema de verdades

No había nada
salvo mi cuerpo
y un cielo oscuro.

lunes, 30 de agosto de 2010

Ya no

Ya no será
ya no
no viviremos juntos
no criaré a tu hijo
no coseré tu ropa
no te tendré de noche
no te besaré al irme
nunca sabrás quién fui
por qué me amaron otros.
No llegaré a saber
por qué ni cómo nunca
ni si era de verdad
lo que dijiste que era
ni quién fuiste
ni qué fui para ti
ni cómo hubiera sido
vivir juntos
querernos
esperarnos
estar.
Ya no soy más que yo
para siempre y tú
ya
no serás para mí
más que tú. Ya no estás
en un día futuro
no sabré dónde vives
con quién
ni si te acuerdas.
No me abrazarás nunca
como esa noche
nunca.
No volveré a tocarte.
No te veré morir.

Idea Vilariño (1958)

jueves, 5 de agosto de 2010

Cosidas y pintadas.




Una revolución de versos
se ha levantado en mi cuaderno
un manifiesto de poesía
una pancarta delatadora
la defensa de la rima sin rima
la protesta del ritmo átono
el golpe del verso en forma de pintada.

Y a fuerza de porra y pelotas de goma
querrán arrebatarnos nuestros cuadernos
repletitos de quejas y verdades
de palabras moribundas por falta de uso
de frases huérfanas de madres y padres.

La libertad será escrita en los cuadernos
unida por una coma
al pétalo de una flor roja.

La esperanza será dibujada con la zurda
y lucirá silueta en un cuadro
pintado a carboncillo negro.

La justicia quedará modelada a golpe de pulmón
y formará dunas en la arena del desierto

Estará sola, libre e incorrupta.

El arte saldrá de las galerías
y tendrá voces

La tuya

La mía

La cansada que ahora grita





















sábado, 17 de julio de 2010

Tocarás tierra.


Tocarás tierra algún día
y la tierra se perfumará
de olor a primera lluvia de otoño
y recibirá los dedos que la escarben
y la arranquen raíces de nostalgia

Tocarás tierra con tacto de carne
y la tierra cambiará de forma
el lugar y el espacio será difuso
y un cometa centenario
atravesará la habitación que te habita

Tocarás tierra después del vuelo
y los planetas celebrarán en sus órbitas
el júbilo de verte regresar sano
cargadito de versos, libros de viajes
y bitácoras que describen rutas imposibles.

Tocarás tierra en mitad de la noche
cambiarás de postura
tu mano tropezará con ella
y allí hará nido, cobijo y escuela.



miércoles, 30 de junio de 2010

Limpieza


He de dejar el cuarto limpio
y libre de nostalgias.

Barreré el olor de tu cuerpo
colocaré el libro en el estante
sacaré brillo al espejo
hasta que borre el miedo de tu ausencia

Lavaré las sábanas
tenderé tu blancura a la mañana
y los pliegues de tu mirada
quedarán planchados para siempre.

Cambiaré las cortinas
para que la luz en las paredes
deje de traerme el tacto
que acariciaba mis despertares

Será poco lo que quede después de la limpieza
si acaso una caja de zapatos
repleta de palabras en susurros
y un collage de radiografías de recuerdos
guardado en el armario.

Y un adios
un adios dobladito en cuatro partes
en el que te cuento que te esperé
que te esperé mucho sin tocar nada.

Pero mañana tengo visita
y no te quiero conmigo.

martes, 22 de junio de 2010

Separata

El ritmo se me pierde
en la rima asonante de tu gesto.

Se me acaban las razones
si me enredo en el recuerdo
y me vacío en el agujero
que atraviesa las tapas de mi cuaderno.

Necesito quizá un par de palabras
la conjugación acertada de un verbo
una metafora distraída y certera
prendida en la punta del lapicero
para poder terminar de escribir
el verso en que entiendas que te quiero.

Pero guardo la libreta en el bolsillo 
y te me quedas en la separata de mis miedos.

viernes, 18 de junio de 2010

Izquierda


Nosotros tenemos razón, la razón que asiste a quien propone que se construya un mundo mejor antes de que sea demasiado tarde, pero o no sabemos transmitir a los demás lo que es substantivo en nuestras ideas, o chocamos con un muro de desconfianzas, de prejuicios ideológicos o de clase que, si no logran paralizarnos completamente, acaban, en el peor de los casos, por suscitar en muchos de nosotros dudas, perplejidades, esas sí paralizadoras. Si el mundo alguna vez consigue a ser mejor, solo habrá sido por nosotros y con nosotros. Seamos más concientes y estemos orgullosos de nuestro papel en la Historia. Hay casos en que la humildad no es buena consejera. Que se pronuncie alto la palabra Izquierda. Para que se oiga y para que conste.



José Saramago.
Extraído de su blog: cuaderno.josesaramago.org

Binta y la gran idea

miércoles, 16 de junio de 2010

Casa y albergue.

Ha bastado con que tiraras
un poquito de la piel escamada
de mi hombro derecho
para que como una serpiente
halla mudado la piel de la duda
y goze desnuda de miedos.

El solo recorrer de tu gesto
por la curva de temor
que forma mi barbilla con mi cuello
ha barrido de forma inevitable
las huellas de la tortura del tiempo.

Y un beso
solo un beso en el hueco de mi clavícula
se ha instalado para siempre
construyendo casa y albergue
regalando primaveras que por mi cuello
suben melosas y discretas
enredando sus flores con mi melena.

martes, 8 de junio de 2010

Palabras suspiro

Los gestos transparentes
se cuelan por debajo de la blusa
de algodón blanco.

Un roce de tu pestaña
un aliento de primavera
una caricia de verguenza
justo debajo del pecho.

Con tus dedos de tela
cubres la cicatriz deseo
el lamento ahogado
la húmeda candescencia
de mis palabras suspiro.

miércoles, 2 de junio de 2010

Suerte

Llegué y abandoné mi cuerpo
en el manto verde
que parió la primavera

Quedé esperando quizá
que la hormiga roja
me contara el misterio de la constancia
que con su pequeño caminar
recorriera de forma lenta y segura
el camino que hay desde mi cuello
hasta el lóbulo de la oreja

Y allí, me susurrara el secreto de la paciencia.

Esperé a que un pétalo de margarita
hiciera un leve movimiento transparente
y volara y se quedara prendido
en la comisura de los labios.

Y que una gota de rocío
hiciera que despertara limpia
y desperezara este letargo de invierno
y al abrir los ojos
sonriera la suerte de tu presencia.

jueves, 27 de mayo de 2010

La democracia como engaño

Creo que esta calificación – la democracia como engaño – se la escuché por primera vez a José Saramago, sus opiniones al respecto me impresionaron y de a poco las fui haciendo mías, aquí las adopto y las amplío. “En apariencia todo está bien. Los diputados son elegidos por voto popular; también los senadores y las autoridades municipales, y en la mayoría de los casos, el presidente. Los reyes en cambio, agrego yo, no son democráticamente elegidos, pero en compensación no mandan. Sin embargo, quienes en verdad deciden el rumbo económico, social y hasta científico de cada país, son los dueños del gran capital, las transnacionales, las prominentes figuras de la banca. Y ninguno de ellos es elegido por la ciudadanía. Aquí trepo con euforia al vagón de Saramago. ¿De qué voto popular surgieron los presidentes del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Trilateral, el Chase Manhattan, el Bundesbank, etc?. Sin embargo, en esa élite financiera la que sube o baja intereses, impulsa inflaciones o deflaciones. Instaura la moda de la privatización, exige el abaratamiento del despido laboral, impone sacrificios a los más para que los menos se enriquezcan, organiza fabulosas corrupciones de sutil entramado, financia las campañas políticas de los candidatos más trogloditas, digita o controla el 80% de las noticias que circulan a nivel mundial, compagina las más fervorosas prédicas de paz con la metódica y millonaria venta de armas, incorpora los medios de comunicación en su Weltanschauung. La clase que decide, en fin.

  Lyotard inventó la palabra justa: decididores. Tal vez sea éste su mayor aporte a la semiología política. Deciden con estrategia, con astucia, con cálculo, pero también deciden sin solidaridad, sin compasión, sin justicia, sin amor al prójimo no capitalista. Por otra parte, deciden sin dar la cara. Lo hacen a través de intermediarios aquiescentes, bien remunerados, altos funcionarios de mohín autoritario; intermediarios que en definitiva son, en el marco de la macroeconomía, los macropayasos que reciben las bofetadas de ecologistas, sindicatos y pobres de solemnidad. Los ricos de solemnidad, en cambio, están más allá del bien y del mal, bien instaurados en su inexpugnable búnker y/o Olimpo financiero. De los copetudos intermediarios se conocen idilio, cruceros del Caribe, infidelidades, Alzheimer, sida, bodas espectaculares, pifias de golf, bendiciones papales. Por el contrario, los dioses del inalcanzable Olimpo financiero sólo aparecen alguna que otra vez mencionados en la prosa esotérica y tediosa de esos suplementos económicos que el lector común suele desgajar del periódico dominical y arrojar directamente a la basura, sin percatarse de que en ese esperando de cifras, estadísticas, cotizaciones de bolsa y PNB, está dibujado su pobre futuro mediato e inmediato.

     En ciertas y malhadadas ocasiones, cuando algún vicediós del Olimpo es rozado por denuncias de dolo harto evidente, el impugnado se resigna a cruzar el umbral penitenciario, sabedor de que al cabo de pocos meses, o quizá semanas, acudirán amigos, familiares o compinches, capaces de aportar los milloncejos necesarios para pagar la fianza de algún miserable juececito la exige si quiere recuperar la libertad y el goce de sus mercedes y su Mercedes. (Como dicen que dijo un notorio español que llegó a ministro. “en matemáticas no hay pecados sino error.”) Pero a no confundirse. Ese trámite más o menos ominoso puede ocurrir con un incauto o insolente vicediós, nunca con un dios hecho y derecho.

Fragmento del libro "Andamios" de M.Benedetti.

jueves, 20 de mayo de 2010

Matemática imposible

Creo que me he perdido en la cuenta
que ya no hay suma que me encuentre
que uno más uno ya no es dos
sino nada.

En este proceso racional
de inventarme un futuro contigo
me he quedado colgada en el vértice
de un triángulo obtusángulo
dentro de un círculo que me envuelve

Me he perdido en mil cálculos
intentando averiguar la distancia diametral
que separa tu vida de mis cosas
como si la solución estuviera en un número

A golpe de lapicero y aritmética
estuve horas buscando la incógnita
que me llevaba a un destino
que nunca terminó de elegirme.

Y me quedé vacía y hueca
en esta matemática imposible
de variables e indefinidas,
pensando quizá en un cálculo certero,
en una igualdad trigonométrica
que hicieran que mis sueños “A”
tropezaran en tu cintura “C”

Pero por muchas cuentas que hago
estas no terminan de salirme
y me pierdo en el cuaderno cuadriculado
en el que trabajo para obtener la fórmula
que me dé de resultado un futuro compartido.

martes, 18 de mayo de 2010

Desnudo.


El día que entres en mi vida
dejemos que la penumbra
se haga la dueña de mi casa.

Saca de tu cuerpo
la ropa que cubre tu dentro
afloja la rutina
de alrededor de la cintura.


Aparca las prisas
encima de la mesilla
junto a la lámpara apagada,
descalza tus pasos cansados
y guárdalos dentro del armario.


Deja que contemple
tu desvestir de paso a paso
en este sol y sombra perpetuo
e invita luego a mi solo abrazo
a este doble abrazo y verdadero


Pero sobretodo,
sobretodo lo que te viene cubriendo
sobretodo desnuda el miedo.

jueves, 13 de mayo de 2010

Futuro inmediato

Reconozco mis manantiales y mis sombras
sobra con un centímetro de espejo
para descubrir que esta lágrima azul
terminará evaporándose en la esquina dañada

Me basta seguramente con un poco de aire
en la ventana entreabierta de futuro
para que una razón transparente se cuele
y llene mis pulmones de flores y lavanda.

Es seguro que la risa terminará viniendo
que brotará en mi boca a borbotones
y que una nube de lluvia serena
limpiará los barros de mis miserias.

Y averiguaré con mi lupa de plástico
que los rencores se mudan al tallo
y mueren en la raíz de la pena.