miércoles, 2 de enero de 2013
Seré aún
Seré
de quién me mire
más allá del gesto
y la costumbre
de mis andares planos.
Seré
de quién descubra mis piernas
más allá del largo de mi falda
y sujete mis manos
aún limpias de esmaltes
Seré
y lo seré enteramente suya
de quién me siga
en el debate dialéctico
de los que hablan de utopías
quien me enrede
en el juego de sábanas
como en el reto de la vida
y se acople tranquilo y paciente
en el pliegue de mis silencios
De quién se encariñe
de mis letras
más que de mis platos
y mis buenas costumbres.
Seré
del que extrañe
la ligereza de mis ausencias
y la rabia de mis corrientes.
De ese que me deja ir
cuando el aire me falta
y no pida nada
más que verme libre.
De quién me siga en la lucha
aún encerrada en un lápiz
de quién se estremezca
en el acto contemplativo del atardecer
de la bahías del mundo.
De quién me recuerde
que debo mirar el cielo
para descubrir la belleza
de lo inalcanzable
Seré
de quién se dé a mi
como compañero y aliado
en un pacto de amor
más allá de los papeles
y las rutinas
de los buenos modales.
martes, 18 de diciembre de 2012
En la indigencia de tu ausencia
Vivo en la extrañeza
de lo abstracto de quererte
mi amor
podría ser una pestaña
dormida en la almohada
una cucharilla de plástico
colmada de helado de nata
el eco de una canción
entonada en el cuarto de baño
mi amor
reside en cinco metros cuadrados
con un corazón
delimitado en cuatro esquinas
y cubierto de sábanas estampadas
mi amor
late en susurros
y vive aún en la persistencia
de la esperanza encendida
de encontrar casa
si acaso más amplia
Mientras
vivo en la intemperie
de un amor sin techo
las uñas se me ponen negras
me bebo el recuerdo
envasado en cartón
trago a trago
acabando borracha de olores
y paseo a tumbos
en la indigencia de tu ausencia
Anoche
mientras me enredaba
los dedos en la melena
haciendo caracoles con el recuerdo
descubrí una pestaña
confundida en la maraña
recuperando el milagro
que significa quererte
miré al cielo
y sonreí a las constelaciones
que brillaban en promesas de futuro.
jueves, 13 de diciembre de 2012
Surcos
Soy de donde la tierra es ancha
de donde el trigo
mueve los llantos
soy de donde el carácter
se amasa con harina
soy de nudo en la garganta
y de trago y respiro
Soy nieta del surco y el arado
venda en las manos
de antiguas grietas sangrantes.
Se me olvidó quizá
algún día
que soy de la tierra
repletita de guijarros
que me basta levantar la vista
para darme cuenta
que el tomillo crece en la sierra
y que si ando un poco
se me enredará en los tobillos
y echaré raíces
de futuras retamas
de flores amarillas.
Más allá de la verdad cotidiana
podría desmenuzar el pasado
y hacer migas en caldero de hierro
y volver a nacer
como nace el río cada invierno
después de haber muerto en sequías.
Soy de la tierra
donde se trillaba en silencio
y se mascullaba la pena
de adivinar juventudes emigrantes
hacia lugares donde el grano
ya no sería trigo.
Recordé a mi abuelo
pegado a la azada
y a mi abuela urgente
y un horizonte de pastos
se abrió camino
en el recuerdo presente.
Volveré a mi tierra
cuando arreglemos el hoy
y el mañana inmediato
dejado y abandonado
por amnesia colectiva
volveré aquí
o a otro lugar
donde pueda organizar mis surcos
y ver crecer las flores
Te echo de menos
Y entre tanta pelea
y quiebra de poderes
y que si hoy rabio
y que si mañana preparo
y discuto y construyo
y nada pasa
y por donde empiezo
y el ya no puedo
y me canso
y me empodero
y me pierdo
y entretanto
ir y venir de trenes
respiro
y escribo bocanadas
y mis letras
me van pidiendo amores
pintar
acaso unos versos
de color rojo vivo
y de flores
creciendo valientes
en el subsuelo de las ruinas.
Cuando llego
al rincón de mis cosas
a la sombra de lo íntimo
y sin existir siquiera
vas
y observas como caigo
abandonando la trinchera
y tocas mi pelo
con tacto de algún día
y me besas
en la comisura fantástica
del futuro que espera
y me vuelas por encima
como equilibrista del espacio
y me respiras
cuando la ruina me asfixia
y me llamas
en el silencio
que arrebatan las voces
entonces
estoy contigo
y con mas nadie.
La huella tan solo
de un dedo tuyo
me basta para curarme
de tanta barbarie
me sobra con solo tocarme
para recuperar la fuerza
y salir al mañana
sin olvidar los lápices
La huella tan solo me falta
un roce a la paciencia
para hacer que la piel
se me erize en expectativas
y cubra mi alma
de papel plata
conservándola para mejores tiempos
y para entonces
me broten serpentinas
cada vez que pronuncie
tu nombre.
Algún dia
hoy tan abstracto
tendrás cuerpo
de momento
te echo de menos.
viernes, 16 de noviembre de 2012
Noviembre
Y ahora que octubre acaba
y que el cielo amenaza con oscuros
y tremendas humedades chorrean
empapando la punta de mis calcetines
y se me cuela el frío entre las uñas
y ya todo se da por pasado
y el presente es tan frío
y para mañana lluvia
y para luego nubes
ahora
te extraño más que nunca
y me pareces tan lejano
tan nunca fuiste mío
tan triste el engaño.
Y ahora que octubre acaba
y pinto la historia entre costuras
todo es tan pasado
todo tan mojado
que solo quiero mi cama sola
y enterrar para siempre el deseo
bajo el algodón de la almohada.
Y ahora que octubre acaba
...
paso página
qué remedio
y cambio el decorado
del calendarioy me pareces tan lejano
tan nunca fuiste mío
tan triste el engaño.
Y ahora que octubre acaba
y pinto la historia entre costuras
todo es tan pasado
todo tan mojado
que solo quiero mi cama sola
y enterrar para siempre el deseo
bajo el algodón de la almohada.
Y ahora que octubre acaba
...
paso página
qué remedio
y cambio el decorado
soñando
con un calor a destiempo
con una bocanada de aliento.
Y ahora que octubre acaba....
Noviembre empieza
con un calor a destiempo
con una bocanada de aliento.
Y ahora que octubre acaba....
Noviembre empieza
miércoles, 17 de octubre de 2012
Flores de futuro
Le enseñaré
le enseñaré tanto
y aprenderá tanto
que cuando hablen de euribor,
primas de riesgo, déficit,
riesgo económico,
él hablará de contaminación,
glaciares en deshielo, Amazonas,
mareas negras.
Cuando le hablen de
lujo,
empresas multinacionales, rascacielos,
casino, oro,
él hablará de desempleo,
África, pateras, hambre,
desahucio.
Cuando le hablen de
petróleo,
expropiaciones, cotización, bolsa,
acciones,
él hablará de derechos,
educación, cultura, igualdad,
paz, desarme,
reparto.
Cuando se dirijan a
él
vestidos con corbata
y tristes trajes gris azulado
él responderá ataviado
con camiseta verde, roja,
amarilla, morada.
Cuando vean que no
pueden hacer nada
porque él sabe mucho
querrán echarle de la
calle
donde puso su despacho.
Sacarán sus perros de
presa
y dispararán contra él
y sus compañeros de faena
Pero no podrán contra
ellos
en sus manos
no llevan armas
llevan las flores cortadas
del jardín que sus mayores
han plantado mientras él aprendía.
viernes, 31 de agosto de 2012
Ahorita vuelvo
¡Qué bonito está el barrio
en su primer día
tras el solsticio de verano!
Recorro Lavaipies
en el día más largo.
De los balcones
cuelgan las chilabas y los geranios
la salsa y el sari recién lavado.
Me atrapan los colores del kuskus
servido en la primera mesa de la esquina,
una rubia escandinava
saborea Marruecos y sonríe a Rusia.
Dos calles más abajo
Doña Paquita, la de la farmacia
atiende el resfriado de Amir
que estornuda nostalgia
y le lloran los ojos
libertad islámica.
Atravieso el parque infantil,
ella,
con un lunar rojo entre las cejas,
limpia las rodillas de Bari
que restriega sus juegos
en el suelo de un Madrid daltónico.
Cuba grita desde la terraza
y Colombia contesta,
la fachada ríe,
abajo,
Chile hace yoga
y Uruguay escribe.
Cuelgan pendientes de Mali
en sus orejas negras
carga leche en bolsas de plástico
y esperanza entre las tetas.
¡Qué bonito Lavapies
vestidito de verano,
suenan los ecos de mil acentos
y su desnudez deslumbra!
Enredada en sus colores
soy tan diferente y tan distinta
que soy igual
y dejo de ser de aquí
y de allí
Mientras desciendo al metro
le voy diciendo adios a los madriles
pero todo bien
que ahorita vuelvo.
De los balcones
cuelgan las chilabas y los geranios
la salsa y el sari recién lavado.
Me atrapan los colores del kuskus
servido en la primera mesa de la esquina,
una rubia escandinava
saborea Marruecos y sonríe a Rusia.
Dos calles más abajo
Doña Paquita, la de la farmacia
atiende el resfriado de Amir
que estornuda nostalgia
y le lloran los ojos
libertad islámica.
Atravieso el parque infantil,
ella,
con un lunar rojo entre las cejas,
limpia las rodillas de Bari
que restriega sus juegos
en el suelo de un Madrid daltónico.
Cuba grita desde la terraza
y Colombia contesta,
la fachada ríe,
abajo,
Chile hace yoga
y Uruguay escribe.
Cuelgan pendientes de Mali
en sus orejas negras
carga leche en bolsas de plástico
y esperanza entre las tetas.
¡Qué bonito Lavapies
vestidito de verano,
suenan los ecos de mil acentos
y su desnudez deslumbra!
Enredada en sus colores
soy tan diferente y tan distinta
que soy igual
y dejo de ser de aquí
y de allí
Mientras desciendo al metro
le voy diciendo adios a los madriles
pero todo bien
que ahorita vuelvo.
Junio del 2012
lunes, 13 de agosto de 2012
Desde ayer
Desde ayer
la piel me huele a aceituna.
Bajo la sombra del olivo
que regó el sudor del pueblo
miro el cielo
y el cielo es libre
Las voces de un coro
se me cuelan bajo el pañuelo
y el agua me viene regando
arraigando mis pies
a la tierra que ríe justicia
Si asomo la mirada
a las manos del compañero
adivino utopía bajo las uñas
y del surco brota el poema
como árbol de promesa de futuro
La palabra lucha
se me clava como arado de justicia
recién empieza la siembra
y el campesino avanza
en barcos, en campos y en asfaltos
Desde que yo
ya no soy solo yo
he dejado de tener miedo
y soy olivo
que crece en la plaza
como crece en la tierra
olivo que mira al cielo
y ve que este es libre
y es paraguas que nos ampara.
Marinaleda. 12 de agosto del 2012
domingo, 29 de julio de 2012
Kerepakupay Vená
Puse mis manos
a disposición del horizonte
y mis uñas de colores
tiñieron la transparente estampa
del agua llorando pared abajo.
Caída del agua mágica
que roba la luz de la luna
alúmbrame con tu omnipotente belleza
orgullosa de mantenerte
por siglos escondida y discreta
en un planeta donde todo
o casi todo
es visible y predecible
Dios tierra
bendice el agua
que moja tu cara
Dios del cielo
bendice la lluvia
que ahoga tu río
Que no falte nunca tu ruido
que la luna
llorará tu ausencia
a disposición del horizonte
y mis uñas de colores
tiñieron la transparente estampa
del agua llorando pared abajo.
Caída del agua mágica
que roba la luz de la luna
alúmbrame con tu omnipotente belleza
orgullosa de mantenerte
por siglos escondida y discreta
en un planeta donde todo
o casi todo
es visible y predecible
Dios tierra
bendice el agua
que moja tu cara
Dios del cielo
bendice la lluvia
que ahoga tu río
Que no falte nunca tu ruido
que la luna
llorará tu ausencia
y morirá apagada
en noche oscura.
Detenida
Me detengo
a escribir un poema
con la estúpida ambición
de que el tiempo se detenga.
Que las veletas
paralicen su movimiento
a escribir un poema
con la estúpida ambición
de que el tiempo se detenga.
Que las veletas
paralicen su movimiento
a capricho del viento
sobre los tejados del mundo.
Que los océanos
en autético maremoto
se conviertan en sal
y cristalicen su ola en las costas.
Que las alas de los pájaros
detengan su vuelo
y queden suspendidos
en la transparencia del horizonte.
Me detengo en el papel
para detenerme en mi paso
y sin pensar en futuro
quedarme sentada
tras la metáfora
donde nada pasa
y todo ocurre.
Ojalá detuviera el lapicero
sobre los tejados del mundo.
Que los océanos
en autético maremoto
se conviertan en sal
y cristalicen su ola en las costas.
Que las alas de los pájaros
detengan su vuelo
y queden suspendidos
en la transparencia del horizonte.
Me detengo en el papel
para detenerme en mi paso
y sin pensar en futuro
quedarme sentada
tras la metáfora
donde nada pasa
y todo ocurre.
Ojalá detuviera el lapicero
el terrible aguacero
las condenas
las penas de muerte
y la bala
se detenga a la altura del pájaro
formando un tandem de silencio.
Tras el grito
el verso
la rabia
mantengamos la calma
y la lectura de los sabios.
Mientras leo
y la bala
se detenga a la altura del pájaro
formando un tandem de silencio.
Tras el grito
el verso
la rabia
mantengamos la calma
y la lectura de los sabios.
Mientras leo
lo que otros escribieron
detenidos en la cuerda
manteniendo el equilibrio
tú
traidor,
no eres nada,
un árbol muerto
en tierra yerma
Mientras escribo
te anulo
y te paro.
Algún día
todos los escritos juntos
traidor,
no eres nada,
un árbol muerto
en tierra yerma
Mientras escribo
te anulo
y te paro.
Algún día
todos los escritos juntos
los antiguos y los presentes
detendrán tus pasos
y nosotros
seguiremos andando.
detendrán tus pasos
y nosotros
seguiremos andando.
martes, 12 de junio de 2012
Allá
Allá,
donde voy,
no preciso de duplicados
de sonrisas
ni compases de andares
de ocho a tres
ni calendarios en la cocina
ni prisas antes del desayuno.
Allá, donde voy,
me espera un claro tempranero
café en grano
comida al paso
palabras mojadas en tintos
y canto de tucanes.
Como metal vuelvo
al imán de las orquídeas
a sentir de nuevo tus olores
a dejarme iluminar por el sol
mientras mi vida duerme.
Vuelvo a darme al amor
por una tierra desconocida
en tan solo un puñado
de amaneceres
En el hatillo
me traeré sonrisas
un ramillete de voces
y la certeza
de que éste
quizá en otra vida
ha sido mi continente.
jueves, 17 de mayo de 2012
Ayer, en la mañana,
vestí mi casa de flores frescas
y pinté pétalos en las paredes.
Muerta de amor
diseñé minutos estampados
y dejé enmarcada la noche
teñida de violetas y luciérnagas.
Las flores de papel
que recorté hace tanto
a la sombra de la mentira
vuelan más allá de mi ventana
y forman constelaciones florales
entre las nubes prófugas de amargura.
¡Qué bonitas mis cortinas
colgadas en costumbres,
qué lindas cayendo ligeras
en el ventanal de mis luces!
¡Qué ligeros los balcones
cuando cuelgan alegrías
entre sus barrotes!
Ayer, la mañana
bailaba sola en medio de la sala
y cantaba tranquila una bossa
en el mismo momento
en que yo me hacía más vieja.
Nada importa
si las flores son frescas
y los plásticos mudan lejos
y el papel pende del cielo.
vestí mi casa de flores frescas
y pinté pétalos en las paredes.
Muerta de amor
diseñé minutos estampados
y dejé enmarcada la noche
teñida de violetas y luciérnagas.
Las flores de papel
que recorté hace tanto
a la sombra de la mentira
vuelan más allá de mi ventana
y forman constelaciones florales
entre las nubes prófugas de amargura.
¡Qué bonitas mis cortinas
colgadas en costumbres,
qué lindas cayendo ligeras
en el ventanal de mis luces!
¡Qué ligeros los balcones
cuando cuelgan alegrías
entre sus barrotes!
Ayer, la mañana
bailaba sola en medio de la sala
y cantaba tranquila una bossa
en el mismo momento
en que yo me hacía más vieja.
Nada importa
si las flores son frescas
y los plásticos mudan lejos
y el papel pende del cielo.
martes, 8 de mayo de 2012
La sombra
En la mañana
cuando camino al tren
el sol
proyecta mi sombra en la acera
y descubro mi femeneidad
en el asfalto.
Curioso espejo de ciudad el mío
que refleja mi pelos revueltos
mi pereza
mi miedos
y la sonrisa temprana.
Lo que llevo en mi cabeza
mueve con gracia
los bajos de mi falda
las preocupaciones
encojen el ancho de mi espalda
y las dudas
hacen que gire el cuello
ligeramente a la derecha
que queda perfectamente dibujado
en la sombra que se perfila
más allá de la puntera de mis zapatos.
Mi calle
en la mañana
lo dice todo
la transparencia del asfalto
me sorprende en un cuadro
con movimiento de pasos
a carboncillo negro
y actúa como adivino
de lo que ha de ser el día.
Hay días
que mi sombra
es una gacela desbocada
yo reconozco mi cuerpo en estampida
ustedes
saquen sus propias conclusiones.
martes, 24 de abril de 2012
HORIZONTALES
En lo horizontal de las palabras
la prudencia
abandona sus pliegues
y llega fina y suave
como lluvia fina del norte
En los besos horizontales
se rinde la evidencia a las verdades
y aunque no se diga nada
flotan las voces como esporas
esparcidas por ecos de silencio
En los abrazos siameses
del tú conmigo y yo contigo
y en la desesperación de hundirnos
el gemido es el discurso
que todo lo dice.
En tu regazo
la horizontalidad se torna
como un caprichoso juego de perspectivas
y todo cambia
y te habito y me habitas
abandonando la mudez asesina
de nuestros cuerpos
cuando están solos.
la prudencia
abandona sus pliegues
y llega fina y suave
como lluvia fina del norte
En los besos horizontales
se rinde la evidencia a las verdades
y aunque no se diga nada
flotan las voces como esporas
esparcidas por ecos de silencio
En los abrazos siameses
del tú conmigo y yo contigo
y en la desesperación de hundirnos
el gemido es el discurso
que todo lo dice.
En tu regazo
la horizontalidad se torna
como un caprichoso juego de perspectivas
y todo cambia
y te habito y me habitas
abandonando la mudez asesina
de nuestros cuerpos
cuando están solos.
sábado, 21 de abril de 2012
Espera
Me dolía el cuerpo
pensando que no vendrías
temía que una piedra
se te hubiera colado en el estómago
y hubiera echado raíces
en el jardín del patio trasero.
Los botones de mi blusa
lloraban tu retraso
pensaban que no iba a lucir
su sensual movimiento
saliendo de los ojales.
El hilván de los bajos de la falta
se deshilachaba en la espera
y las medias de cristal
se iban volviendo opacas y gruesas.
Cuando te ví doblar la esquina
los tacones de los zapatos
casi habían sido tragados por la acera
convirtiéndose en asfalto.
Pero todo cambió
al verte avanzando hacia mí
tu sonrisa me devolvía mi estampa
y fuiste calmante intravenoso
cuando me besaste en la boca
y dijiste:
hola, disculpa el retraso
miércoles, 14 de marzo de 2012
Mi barrio
Si te buscara entre la gente
ya no te encontraría
porque éste ya no es mi barrio.
ni en el alféizar
lucen las macetas de geranios
que compiten a primavera más lindaa grito de madre
anunciando olla caliente en la mesani huele el descampado
a tierra mojada de lluvia de julioni a humo de cigarro clandestino
tras el muropelando la pava en el rincón
mirando mi traserocuando salgo del portal de mi casa
de dos de pan y botella de leche
ni procura no llegar tardeni peina ése pelo
y baja ésa faldael profundo azul de tus ojos
ni las ganas de tus dedosintentando desabrochar
mi blusa de los domingosYa no susurran en lo oscuro
el aparta ésa manoel no lo hagas, el ahí no
y lámeme el cuello que me gusta.ni rastros de besos
detrás de las orejasni camisetas de los Rolling
ni vinilos en los estantes.el calor de tu cintura
con la curiosidad de antesni me debatiría entre el sí y el no
en un juego constanteque se llevaba volando las tardes
Ya no existe el banco del parque
ni la fila de atrás del cineni melenas enredadas
en pasiones adolescentesen la que en la tarde te esperaba
ni suena en el cassette la rumbani los ecos de las palmas
ni me contoneo con figura de gitanani te arrebato el alma
a golpe de escoteel barrio en el que tú y yo crecimos
ya no es el de antes.jueves, 2 de febrero de 2012
En lo alto del tepuy
Hay corazones que son como los humedales
que sobreviven a las sequías del verano
hacen de sus grietas
trincheras de resistencia
y protegen el junco
en su charco de barro
Dejan que el viento
mezan su tregua
a golpes de mañana
teniendo como horizonte
el único destino
de seguir viviendo
hasta que lleguen
las primeras lluvias
Son luz minúscula de luciérnaga
que alumbran la oscuridad
de las noches de parto de luna nueva
Hay corazones
bendecidos por el perfume
de la paciencia
en los que las abejas
se alimentan de secretos
y los reparte silenciosamente
entre los recién nacidos
de la primavera
Hay corazones que son flores
que tiñen de colores
la brisa tempranera
que peina el amanecer de las cimas
que resisten en la Guayanaen lo alto del tepuy
adaptándose milagrosamente
a las caprichosas condiciones
que dominan las alturas
donde todo se ve
y se está más cerca del cielo.
sábado, 17 de diciembre de 2011
El plan
Tengo un plan
y mi plan
es atarte corto a mis letras
humedecer los bosque
evitando el crujir de la rama seca
llamar a las aves
que migraron a África
al llegar el invierno
espantar las moscas
hacer que hablen los colibríes
desnudar al viento
adornar tu pecho de verdades
hacer que hable el silencio
evitando el crujir de la rama seca
llamar a las aves
que migraron a África
al llegar el invierno
espantar las moscas
hacer que hablen los colibríes
desnudar al viento
adornar tu pecho de verdades
hacer que hable el silencio
Tengo un plan
y lo llevaré a cabo
aunque me cueste el verso
aunque la punta del lapicero
pierda el aliento en el intento
aunque arriesgue el invierno
Tengo un plan
Seguiré escribiendo.
Etiquetas:
... en verso ...,
Mis delirios,
Reflexiones
jueves, 1 de diciembre de 2011
Horizonte
Te traigo entre las manos
un horizonte y dos palabras
defiéndeles en mi ausencia
porque en ellas te traigo futuro
Escarba en un jardín de paciencia
un recuerdo bien hondo
y cuando me marche
entierra este horizonte en él.
De la tierra donde lo entierres
crecerá un mango hermoso
que te recordará al de niño
su sombra será mi falta
y a cambio de nostalgia
te traerá la alegría de antaño.
Volveré cuando me dejes volver
llegaré cubierta de barro y polvo
recuerda que yo mientras
estuve librando una batalla al pasado
Limpia mi mirada entonces
cubierta de ausencia y sogas
seré dócil en tu limpieza
permaneceré callada
en tanto vuelvas a reconocerme
Seré aquella de antes
la que te llevó un horizonte
para que lo enterraras
ahora mira a lo lejos
¿ves? llevaba futuro
y dos palabras:
está amaneciendo.
lunes, 28 de noviembre de 2011
Alma a tierra
Me dueles,
me abrasas por dentro
como herida de bala abierta
Desde la trinchera
defiendo el horizonte
lanzando piedras de futuro
que llegan hasta tocar
la puntera de tus zapatos.
Este ataque de silencio
viene ganando terreno
desde hace ya
por lo menos un siglo
sin embargo
no ceso en mi defensa
ni pienso hacerlo.
Me dueles y me canso
pero si abandono esta resistencia
traicionaré a la promesa aliada
y ya nunca
volveré a confiar en mi.
El cielo de tu boca
es motivo suficiente
para emprender una defensa
a muerte si es preciso
Por tu voz
lanzo mis piedras
de caliza porosa
Por tus palabras
lucho alma a tierra
Por tu tacto,
por tu tacto acaso
he de ganar esta guerra.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Corazón
Lo tengo aquí
metido dentro
susurrando mares
arenas
soles naranjas
frutas prohibidas
Lo tengo aquí
casi muerto
en debate constante
abatido
quizá cansado
flotando sobre palillo
Lo tengo aquí
envuelto
decorado a flor
bailando a ritmo de silencio
revestido de plastelina
con baño de alquil.
Aquí lo tengo
en puño dentro
deseando gesto
que retire los dedos
uno a uno
y lo saque del exilio
devolviéndole al pecho.
Es solo un corazón
no temas
es pequeño
prematuro
recién parido
y tiene un soplo
venido de otro mundo
pero es tuyo
cógele
o morirá de frío.
metido dentro
susurrando mares
arenas
soles naranjas
frutas prohibidas
Lo tengo aquí
casi muerto
en debate constante
abatido
quizá cansado
flotando sobre palillo
Lo tengo aquí
envuelto
decorado a flor
bailando a ritmo de silencio
revestido de plastelina
con baño de alquil.
Aquí lo tengo
en puño dentro
deseando gesto
que retire los dedos
uno a uno
y lo saque del exilio
devolviéndole al pecho.
Es solo un corazón
no temas
es pequeño
prematuro
recién parido
y tiene un soplo
venido de otro mundo
pero es tuyo
cógele
o morirá de frío.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Sombra
Bajo la sombra del árbol
los recuerdos se refrescan
los latidos persistentes
hacen eco entre las hojas
y las promesas a medio cumplir
alborotan las ramas
que andaban sujetando al otoño
Una nube anclada a la tristeza
presume serena en la cima de la montaña
se convierte su llanto
en hielo de madrugada
y su sonido es un crujir
de quejido constante
convertido en balada
de lo que puedo ser
y no es.
No tengo miedo al invierno
sino a la hibernación del latido
al entierro del compromiso
al silencio que abre brecha
entre tus pensamientos y los míos.
Ojalá.
Ojalá pase el frío dejando gloria
ojalá que ojalá
sea algo más que una palabra hueca
que solo carga un techo de esperanza
Ojalá la sombra
de mi querido árbol
no deje de alumbrar
las palabras que te escribo
y te lleguen rápido
rapidito
antes de que el otoño
acabe con él
y luego conmigo.
los recuerdos se refrescan
los latidos persistentes
hacen eco entre las hojas
y las promesas a medio cumplir
alborotan las ramas
que andaban sujetando al otoño
Una nube anclada a la tristeza
presume serena en la cima de la montaña
se convierte su llanto
en hielo de madrugada
y su sonido es un crujir
de quejido constante
convertido en balada
de lo que puedo ser
y no es.
No tengo miedo al invierno
sino a la hibernación del latido
al entierro del compromiso
al silencio que abre brecha
entre tus pensamientos y los míos.
Ojalá.
Ojalá pase el frío dejando gloria
ojalá que ojalá
sea algo más que una palabra hueca
que solo carga un techo de esperanza
Ojalá la sombra
de mi querido árbol
no deje de alumbrar
las palabras que te escribo
y te lleguen rápido
rapidito
antes de que el otoño
acabe con él
y luego conmigo.
miércoles, 16 de noviembre de 2011
Yo y el mundo
A veces pienso que la vida es como los hilos y madejas de lana que Doña Paquita vendía en su mercería. Doña Paquita tenía aquella pequeña tiendita en el barrio con aquella pared llena de cajones estrechos de pomo blanco que contenía cientos de bobinas de hilo de coser en mil tonalidades; el cajón de los verdes, de los azules, de los violetas, y al abrirse un arco iris de hilos se abría ante mis ojos. Y luego estaban los botones, recuerdo ir con un botón de nácar rosado y cuatro agujeros en el puño de mi mano y dejarlo encima del mostrador de cristal transparente de la tienda de los hilos. “Quiero uno como este”, decía con mi pequeña voz a Doña Paquita mientras cruzaba los dedos con la mano que escondía tras la espalda para que lo encontrara igual, como si de un milagro se tratase. Doña Paquita se ponía las gafas que siempre llevaba colgadas al cuello y empezaba a tirar de los pomos blancos y abrir cajoncitos de madera que contenían cientos de botones cosidos a telas, sin perder de vista el botón de muestra, hasta que de uno de ellos sacaba uno casi igual, quizá un pelín más grande y en vez de cuatro agujeros con solo dos . Dos pesetas, me decía. Su trabajo de investigación y el milagro de que en aquella tienda tan pequeña estuviera el botón más parecido al de mi chaqueta de los domingos solo valía dos pesetas!. Otras veces acudía a Doña Paquita para llevar a coger los puntos de las medias de mi madre; eran medias color carne que habían sufrido o bien los achaques del tiempo o un enganchón desafortunado con el carro de la compra, con la aguja de ganchillo o con la uña que se la había roto fregando los cacharros. La carrera era evidente y había que cogerla antes de que se hiciera más ancha y más larga. Doña Paquita metía la media en una bolsa de plástico transparente con un papelito en el que ponía el nombre de mi madre y una fecha, hacía otro igual y me lo daba a mí. Para el martes, decía. El martes acudía con mi papelito de hoja arrancada de cuaderno y ella buscaba la bolsita con la media de mi madre en un saco enorme llenito de medias que ya no estaban rotas; revolvía pacientemente mirando las decenas de bolsitas leyendo los nombres, hasta que encontraba la mía. Yo me entretenía mirando los mil ovillos de lana de colores fantaseando con el color de mi próximo jersey. Aquellas medias parecían nuevas después de pasar por las manos de Doña Paquita y su paciente coser.
Un día llegaba la mañana en la que iba con mi madre a elegir la lana con la que me tejería un nuevo jersey para el invierno; miraba los ovillos y extendía mi mano para señalar aquella que tanto me gustaba. ¿Al peso o en ovillo? Decía Paquita. Al peso. Contestaba mi madre. Con dos madejas será suficiente. Al llegar a casa me ponía a devanar aquellas madejas para hacerlas ovillos. Buscaba una punta, me colocaba la madeja entre los brazos y durante una hora me convertía en bastidor hasta que se convertían en ovillo bien gordo y prieto. Ella sentada en la banqueta de madera junto a la estufa de hierro y yo con mis brazos en forma de ele sujetando la lana y observando como movía las manos haciendo que aquella bola creciera bien rápido, y mientras unidas y separadas por un hilo de color es uno de los recuerdos de otoño más acogedores que tengo.
La vida va pasando, intento contar y desentrañar los recuerdos, las cosas que han ido pasando, el porqué sucedió o porqué no sucedió aquello, en lo que fue equivocado o acertado, y me viene a la cabeza aquella tienda. La vida es un carnaval de tejidos, hilos, botones que nunca son iguales, bobinas de hilos de colores, lanas de color rojo, medias rotas, nombres en papelitos con fechas. La memoria es aquella pared llena de cajoncitos de madera estrechos con pomo de cerámica blanca, basta con tirar de él y una parcela de la vida se abre en distintas tonalidades, el cajón del gris, del verde, del rosa; todo está ahí, distintos colores y diferentes gruesos de hilo; los más finos y frágiles y los más duros y resistentes, con todos hemos cosido nuestras cosas. A los fracasos no hace falta más que cogerle los puntos; unas buenas manos y paciencia hará que ésa carrera sea remendada y luzca como el primer día; de ella queda un papelito con un nombre y una espera. Los proyectos lucen como aquellos ovillos de lanas sabiendo que un día se convertirán en jersey.
Hay veces que solo somos madeja de lana al peso, sin devanar, posiblemente con más de un nudo escondido dentro. Ésa madeja solo necesita unos brazos para sujetarla y una mano que busque la punta y comience a tirar hasta convertirla en ovillo.
Alguien tira del hilo de mi vida convertido en madeja y estoy unida a esas manos de forma irremediable.
El título de este cuento es este gracias a mis compañeras y al gran trabajo que hacen.
martes, 8 de noviembre de 2011
El hombre y la luciérnaga
La llevó a casa, metió el coquito de luz dentro de una caja de zapatos con la tapa agujereada junto con dos o tres brotes de morera y la dijo: “psss… tranquila, deja que piense qué hago contigo, volveré, recuerda que eres la única superviviente de tu especie y yo, yo he entendido que te necesito para que me alumbres el suelo que piso, de ti depende que el cielo vuelva a reflejarse en los alrededores de mi casa. Te necesito, pero debo pensar qué hago contigo."
Ella se quedó esperando encerrada en aquella caja de cartón alimentando su desvalido cuerpo con aquellos brotes verdes arrancados del árbol, sabiendo que debía luchar por mantener su pequeña luz; su luz era lo único que podía salvarla, si dejaba de lucir él volvería a encerrarse y a olvidarse del cielo y las estrellas tangibles.
Y siguió respirando a través de los agujeros confiando en su vuelta.
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miércoles, 2 de noviembre de 2011
Tregua
Para quien vive en la lucha
una tregua es un cementerio
una mentira
un pozo llenito de nudos de gargantas
un purgatorio para los asuntos pendientes
una tortura a la paciencia
Una tregua
es la cadena perpetua al minuto
el horizonte en la tierra plana
la quietud de los océanos
el silencio engañoso de los pájaros.
No hay tregua
para los que luchan
ni cárceles transparentes
para los que aman
sólo banderas blancas
que sirven de mortajas
una tregua es un cementerio
una mentira
un pozo llenito de nudos de gargantas
un purgatorio para los asuntos pendientes
una tortura a la paciencia
Una tregua
es la cadena perpetua al minuto
el horizonte en la tierra plana
la quietud de los océanos
el silencio engañoso de los pájaros.
No hay tregua
para los que luchan
ni cárceles transparentes
para los que aman
sólo banderas blancas
que sirven de mortajas
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